Clásico y furioso – Festival de Jazz de Montevideo

 … La portuguesa Sara Serpa entregó ese mismo día una luminosa colección de temas con una voz limpia, despojada de ornamentos artificiosos y de estrambóticos vibratos. El francés Alain Jean-Marie y el italiano Giovanni Mirabassi hicieron brillar el piano del Solís. Fue un acierto el escenario al aire libre y la programación local en las salas municipales de la ciudad.

Pero la mayor sorpresa del festival fue la actuación del baterista uruguayo Diego Piñera, formado en Cuba, Berklee y Berlín, donde está radicado desde hace nueve años. Este músico de 31 años, un verdadero desconocido en la escena nacional hasta la semana pasada, se reveló como un baterista de jazz contemporáneo de los que no crecen en estas tierras, de esos que tratan a los parches y platos como un conjunto orgánico sumamente variado. Tanto en el concierto como en la clínica para bateristas locales, demostró un enorme swing y una vasta gama de recursos tímbricos, rítmicos y especialmente compositivos, siempre en el contexto de una pieza musical. Piñera es un gran hallazgo del Jazz Tour. Sería muy bueno volver a verlo pronto en su casa.

29. November 2012 – BUSQUEDA, p. 36